Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según Su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. 1 Pedro 1:3-5
Todos batallamos en algún momento con el desánimo, con preocupaciones que pueden convertirse en desasosiegos o ansiedades. Si a la mezcla le añadimos la crisis internacional, problemas de salud, de dinero, política, estrés emocional, de relaciones, no es de sorprenderse que dudas y disputas asolen a la gente de hoy.
A veces parece que la esperanza se desvanece. Sin embargo, la gran verdad es que Dios tiene el remedio. No es inusual; Él es el Dios de la esperanza. La esperanza tiene un nombre y es Jesucristo.
Pedro dice: «Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según Su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos» (1 Pedro 1:3). Los que confían en Jesús nacen a una nueva familia, un nuevo reino y una nueva vida que incluye al Dios de esperanza... Continuar...
-----------------------------------
ORACIÓN PARA HOY:
Dios de la esperanza, te bendecimos hoy por tu infinito amor. Cuando el desánimo o el estrés de la vida diaria intenten opacar nuestro camino, ayúdanos a fijar la mirada en Jesucristo, nuestra esperanza viva. Gracias porque por su resurrección fuimos liberados del temor y abrazados por tu misericordia. Protege a nuestra familia, renueva nuestras fuerzas y permite que tu luz brille a través de nosotros en todo momento. En el dulce nombre de Jesucristo, Amén.
-----------------------------------
En Jesús tenemos una esperanza bendita: Él va a regresar. Pablo describe a los cristianos como: «Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo» (Tito 2:13). ¿No es maravilloso que esta vida no sea lo único que tenemos? Es fácil estar tan inmersos en el día a día que olvidamos que nuestro Salvador viene por nosotros.
ESCUCHE ESTA BELLA CANCIÓN: Sigue creyendo
¡Con mucho amor y oraciones!
Hugo & Elizabeth
