En situaciones estresantes, con cuentas pendientes por pagar, niños que se están peleando en la habitación y noticias que transmiten imágenes de guerras, es difícil conservar la esperanza y tener paciencia. Es casi inevitable preocuparnos. Pero, ¿qué beneficios nos brinda andar con el ceño fruncido? Piensa en esta cita: «La preocupación es como una buena mecedora, te mantiene ocupado, pero no te lleva a ningún sitio».
Otra forma de pensar en la inutilidad de la preocupación es imaginar a alguien que lleva consigo una maleta de trastos viejos que no utiliza. Si se queja de que le duele espalda, ¿no le sugerirías que soltara la maleta?
Sin embargo, solemos hacer lo mismo, nos sentimos turbados, agotados y desorientados. Nos aferramos a nuestra carga porque pensamos que si la dejamos de lado podría ocurrir algo malo. Pero la solución es muy fácil. Si sencillamente soltamos la carga —confiamos en el Señor— de pronto nos sentimos aliviados... Continuar...
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ORACIÓN PARA HOY:
Dios mío, cuando el ruido del mundo y las dificultades intenten llenar mi corazón de inquietud, recuérdame que la preocupación no cambia nada, pero la confianza en ti lo transforma todo. Hoy entrego en tus manos mis temores, mis cargas y todo lo que no puedo controlar. Lléname de esa serenidad que solo tú puedes dar para descansar en tu amor. En el nombre de Jesús, Amén
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«No se preocupen por su vida, qué comerán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. La vida tiene más valor que la comida y el cuerpo más que la ropa. Fíjense en los cuervos: no siembran ni cosechan, ni tienen almacén ni granero; sin embargo, Dios los alimenta. [...] Fíjense cómo crecen los lirios. No trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos.» (Lucas 12:22–24; Lucas 12:27.)
ESCUCHE ESTA BELLA CANCIÓN: Maravilloso Jesús
¡Con mucho amor y oraciones!
Hugo & Elizabeth





