Peter Amsterdam
La última instrucción que dio Jesús a quienes creían en Él fue que dieran a conocer el evangelio en todas partes, a todo el mundo, y que enseñaran a los demás todo lo que Él les había enseñado. El Evangelio de Marcos narra que antes de ascender al Cielo enunció, en lo que serían algunas de Sus últimas palabras, la misión que debían llevar a cabo Sus discípulos: «Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda criatura» (Marcos 16:15). Y en los últimos versículos del Evangelio de Mateo dice: «Vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que les he mandado» (Mateo 28:19,20).
Cuarenta y tres días antes había muerto en la cruz, y al cabo de tres días había resucitado y se había aparecido a Sus discípulos y a más de 500 seguidores para darles Sus últimas instrucciones (1 Corintios 15:3–7). Él murió y resucitó con el fin de darle a la humanidad la oportunidad de obtener el perdón de sus pecados y establecer una relación con Dios (Juan 3:3). Jesús cumplió Su misión en la Tierra y mediante Su muerte y resurrección hizo posible que nos reconciliáramos con Dios y obtuviéramos el regalo de la salvación eterna... Continuar...
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ORACIÓN PARA HOY:
Señor, te ruego que me ayudes a comprometerme firme e inquebrantablemente a obedecer Tu mandato y cumplir la Gran Comisión. Que recuerde siempre la urgencia y la importancia de anunciar Tu verdad a este mundo, que tanto la necesita. Concédeme un corazón dispuesto a dar pasos de fe, vencer el miedo y hablar valientemente del evangelio con las personas de mi entorno. […] Equípame con los dones, las habilidades y los recursos precisos para comunicar eficazmente Tu amor y Tu mensaje de salvación. Dame oportunidades y agéndame citas divinas para difundir la buena nueva. […]
Renueva mi amor por los perdidos y lléname de profunda compasión por los que aún no te conocen. Ayúdame a ver a las personas como Tú las ves, con sus necesidades únicas, sus luchas y sus búsquedas. […] Gracias, Señor, por confiarme la increíble tarea de participar en la misión de evangelizar. Ruego que te valgas de mí como instrumento de Tu amor, Tu gracia y Tu verdad. Que mi vida sea un testimonio vivo de Tu poder transformador y lleve a otros a establecer una relación contigo. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén
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Cuando vio las multitudes, tuvo compasión de ellas porque estaban acosadas y desamparadas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a Sus discípulos: “A la verdad, la mies es mucha, pero los obreros son pocos. Rueguen, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a Su mies» Mateo 9:36–38
ESCUCHE ESTA BELLA CANCIÓN: Haced discípulos
¡Con mucho amor y oraciones!
Hugo & Elizabeth




