María Fontaine
Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza. — Romanos 5:3-4
Muchas circunstancias en la vida se pueden ver a través de una perspectiva positiva o negativa. Por poner un ejemplo sencillo, pensemos en un día de lluvia. Hay quienes se quejan de que llueva, mientras que a otros puede parecerles que viene de perlas para regar los cultivos o el pasto. Sucesos que para algunos son como venidos del Cielo y gran motivo de alegría —pongamos por caso una mudanza y empezar de nuevo o empezar una nueva carrera o vocación—, a otros les podrían resultar muy complicados y suponer un gran esfuerzo.
Por otra parte, no todo es cuestión de personalidad o las circunstancias de cada uno. Hay cosas que indiscutiblemente no son buenas ni deseables en el plano natural, como por ejemplo un impedimento físico, un accidente de tránsito o el incendio de una casa. Una discapacidad física, por ejemplo, puede causar mucho dolor y dificultades, y es natural que ello suponga un reto a nivel emocional. No obstante, aun nuestras discapacidades pueden ser trampolines que nos conduzcan a un crecimiento espiritual y una relación más cercana con Jesús... Continuar...
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ORACIÓN PARA HOY:
Señor Jesús, te pido que me ayudes a mirar mis dificultades no como muros que me detienen, sino como oportunidades para ver Tu gloria. Cuando lleguen los días grises y de tormenta, recuérdame que estás preparando un arco iris en mi vida, y que cada lágrima derramada regará mi fe para hacerme crecer espiritualmente. Amén
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Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me glorié más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. — 2 Corintios 12:9
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios." — 2 Corintios 1:3-4
ESCUCHE ESTA BELLA CANCIÓN: Tras la tempestad
¡Con mucho amor y oraciones!
Hugo & Elizabeth