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miércoles, 29 de abril de 2026

EL SEMBRADOR Y LA SEMILLA

 Peter Amsterdam


En la parábola del sembrador y la semilla[Mateo 13:3–23], Jesús habló de cuatro tipos de suelos en los que cayó la semilla: el camino, en el que las aves se la comieron; la tierra poco profunda, muy cerca del lecho de roca; el suelo que tenía espinos, y la tierra buena y fértil.

Comienza Su interpretación diciendo:

Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador: Cuando alguno oye la palabra del Reino y no la entiende, viene el malo y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino[Mateo 13:18–19].

En Mateo, la semilla es llamada «la palabra del Reino»; en Marcos, «la palabra»; en Lucas, «la palabra de Dios». La aplicación de la parábola es que las semillas que cayeron en los cuatros tipos de suelos corresponden a cuatro tipos de reacciones de la gente al oír el mensaje de la Palabra de Dios.

La semilla que cayó en el camino de tierra apisonada que bordeaba el campo quedó encima del suelo, donde a las aves les resultó fácil venir a comérsela. En la literatura judía de la época de Jesús, las aves a veces simbolizaban al diablo. Algunas personas son como tierra endurecida. La semilla nunca tiene oportunidad de germinar en esa tierra tan dura, porque la persona no acepta el mensaje. Es posible que por cortesía lo oiga con los oídos, pero no lo escucha de verdad. Entonces el malo roba la semilla... Continuar... 

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ORACIÓN PARA HOY:

Querido Jesús, tus palabras son espíritu y son vida, ayúdame a amarlas y atesorarlas en lo profundo de mi corazón y permite que lleven fruto -siempre en aumento-, al treinta, al sesenta y al ciento por uno.  Amén 

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Nosotros que nos esforzamos como discípulos por vivir conforme a las enseñanzas de Jesús debemos ser conscientes del estado en que se encuentra la tierra de nuestro corazón. De nosotros depende que nos aferremos a la Palabra de Dios y llevemos fruto con perseverancia, que sigamos siendo tierra buena, receptiva y fértil para poder dar fruto para el Señor según nuestros dones y llamamiento. Como dijo Jesús: «En esto es glorificado Mi Padre: en que llevéis mucho fruto y seáis así Mis discípulos»[Juan 15:8].

ESCUCHE ESTA BELLA CANCIÓN:  No solo de pan   

 

¡Con mucho amor y oraciones!

Hugo & Elizabeth

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