“Una palabra puede dejar una herida que tarda años en desaparecer… o puede convertirse en el abrazo que alguien necesitaba para seguir adelante.”
Antes de hablar, pregúntate: ¿mis palabras están dejando vida en el corazón de quien me escucha, o están dejando heridas?
Las palabras tienen poder. Pueden levantar al que está desanimado, devolver esperanza al que siente que no puede más y transmitir amor a quien necesita saber que no está solo. Pero también pueden destruir, desanimar y dejar heridas profundas.
Muchas veces nuestras palabras revelan lo que llevamos dentro. Un corazón lleno de amargura puede hablar con dureza; uno lleno de amor puede traer consuelo. Por eso, no se trata solamente de cuidar lo que decimos, sino de permitir que Dios transforme nuestro corazón.
Hoy tenemos una oportunidad: antes de responder con enojo, criticar o hablar impulsivamente, podemos detenernos y elegir palabras que edifiquen. Quizás alguien cerca de nosotros necesita precisamente eso: una palabra de esperanza, de perdón, de ánimo o de amor.
No podemos borrar fácilmente las palabras que ya dijimos, pero sí podemos decidir qué palabras saldrán de nuestra boca a partir de hoy.
📖 PALABRA DE HOY:
“La lengua que brinda alivio es árbol de vida; la lengua perversa deprime el espíritu.” — Proverbios 15:4
PARA MEDITAR:
Si alguien pudiera recordar solo una frase de todo lo que le dije hoy, ¿preferiría que le dejara una herida o que le diera esperanza?
🙏 ORACIÓN:
Querido Jesús, transforma mi corazón para que mis palabras reflejen Tu amor. Ayúdame a pensar antes de hablar y a no usar mis palabras para herir, juzgar o desanimar. Pon en mi boca palabras de vida, esperanza, consuelo y verdad. Que quienes me escuchen puedan sentir, a través de mis palabras, un poco de Tu amor. Amén.
🎵 ESCUCHA HOY:
Perdoname
¡Con mucho amor y oraciones!
Hugo & Elizabeth
Artículo fuente: Las palabras pueden herir o sanar | Áncora
Conozca nuestra labor: Luz Celestial: Fotos representativas de nuestro trabajo misionero
No hay comentarios:
Publicar un comentario