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domingo, 18 de agosto de 2013

LA CONCIENCIA

Este tema está relacionado con cómo conocer la voluntad de Dios y obrar en consecuencia al prestar atención a Su voz a través de este órgano del espíritu: La conciencia.
Definición: Conocimiento interior del bien y del mal.
"Además de la intuición y la comunión, nuestro espíritu tiene otra función muy importante que nos muestra nuestros errores y nos reprende, de modo que no tengamos paz cuando carecemos de la gloria de Dios. Esta función es la conciencia. La santidad de Dios, la cual rechaza el mal y se deleita en el bien, se expresa en la conciencia del creyente. Si deseamos andar según el espíritu, no podemos cerrar nuestros oídos a la conciencia, ya que, no importa cuánto hayamos crecido espiritualmente, es imposible no cometer errores ni inclinarnos a ellos. La función de la conciencia no se limita a reprendernos cuando hacemos mal y hacer que nos arrepintamos; si así fuera, su función no sería completa. Si estamos pensando hacer algo que no agrada al Espíritu Santo, aun antes de que lo llevemos a cabo, la conciencia, juntamente con nuestra intuición, se levanta para protestar, haciendo que perdamos la paz. Si los creyentes escuchan la voz de la conciencia, que les habla por medio de la intuición, no se equivocarán". Watchman Nee

CONCIENCIA

 La conciencia es la voz de Dios que orienta al hombre.
· Proverbios 20:27 Lámpara del Señor es el espíritu del hombre, la cual escudriña lo más profundo del corazón. [V. también Job 32:8.]
· Isaías 30:21 Tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda.
· Juan 1:9 [El Espíritu de Jesús toca el corazón de toda persona:] Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo. [V. también Juan 14:6.]
· Romanos 2:14-15 [Aun quienes no han reconocido que Jesús es el Salvador tienen conciencia para discernir el bien del mal. El Señor ha dotado a todo hombre de esa conciencia.] Cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, 15 mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos.

1.  Cada uno opta por hacer caso o no a lo que le dicta su conciencia.

· Job 27:6b No me reprochará mi corazón en todos mis días.
· Hechos 24:16 Procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres.
· 2 Corintios 1:12 Nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros.
· 1 Timoteo 3:9 Que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia.

2.  Cuando pecamos, la conciencia nos mueve a contrición.

· Job 15:20a,21a,24a Todos sus días, el impío es atormentado de dolor. 21a Estruendos espantosos hay en sus oídos. 24a Tribulación y angustia le turbarán, y se esforzarán contra él.
· Salmo 40:12b [El rey David rezó así:] Me han alcanzado mis maldades, y no puedo levantar la vista. Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falla.
· Salmo 73:21 Se llenó de amargura mi alma, y en mi corazón sentía punzadas.
· Isaías 59:12 Nuestras rebeliones se han multiplicado delante de Ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados:
· Romanos 1:18-19 [Dios mueve a contrición a todos los hombres cuando obran mal.] La ira de Dios se revela desde el Cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; 19 porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.

3.  Cuando se resiste la verdad, ésta pierde eficacia. Si no hacemos caso de la voz de la conciencia, a la larga nos volvemos sordos a ella.

· Jeremías 6:15a ¿Se han avergonzado de haber hecho abominación? Ciertamente no se han avergonzado, ni aun saben tener vergüenza.
· Mateo 6:22-23 La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; 23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?
[V. también Lucas 11:34,35.]
· Romanos 1:21 Habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.
· Efesios 4:17-19 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; 19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.
· 2 Tesalonicenses 2:10-12 Con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.
· 1 Timoteo 4:2 Hipocresía y mentirosos cuya conciencia está cauterizada.
· Tito 1:15 Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas.
· 2 Tesalonicenses 2:7 [En los Días Postreros, el Espíritu Santo dejará de punzar conciencias y de contener la anarquía y la rebeldía del hombre; entonces se desatará el infierno en la Tierra:] Ya está en acción el misterio de la iniquidad [el espíritu del Anticristo]; sólo que hay quien al presente lo detiene [el Espíritu Santo], hasta que Él a su vez sea quitado de en medio.

4.  Ejemplos bíblicos de remordimiento:

· Génesis 3:6b-11 [Tras comer del fruto prohibido, a Adán y Eva les remordía la conciencia:] Y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. 7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. 8 Y oyeron la voz del Señor Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia del Señor Dios entre los árboles del huerto. 9 Mas el Señor Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? 10 Y él respondió: Oí Tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. 11 Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que Yo te mandé no comieses?
· Génesis 42:21 [Los hermanos de José] decían el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta angustia.
· Éxodo 9:27 [El faraón de Egipto:] Entonces Faraón envió a llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo: He pecado esta vez; el Señor es justo, y yo y mi pueblo impíos.
· 1 Samuel 24:5-6 [Al rey David le pesó haber cortado el manto de Saúl en secreto:] Después de esto se turbó el corazón de David, porque había cortado la orilla del manto de Saúl. 6 Y dijo a sus hombres: El Señor me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido del Señor, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido del Señor.
· 2 Samuel 24:10 [El rey David:] Después que David hubo censado al pueblo, le pesó en su corazón; y dijo David al Señor: Yo he pecado gravemente por haber hecho esto; mas ahora, oh Señor, te ruego que quites el pecado de Tu siervo, porque yo he hecho muy neciamente.
· Esdras 9:6 [Esdras, sacerdote y escriba, confesó:] Dios mío, confuso y avergonzado estoy para levantar, oh Dios mío, mi rostro a Ti, porque nuestras iniquidades se han multiplicado sobre nuestra cabeza, y nuestros delitos han crecido hasta el cielo.
· Daniel 5:6 [El rey Belsasar de Babilonia:] El rey palideció, y sus pensamientos lo turbaron [al ver escrito en la pared el mensaje sobre los castigos de Dios], y se debilitaron sus lomos, y sus rodillas daban la una contra la otra.
· Mateo 26:75 [El apóstol Pedro:] Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente. [V. también Marcos 14:72 y Lucas 22:61,62.]
· Mateo 27:3-5 [Judas Iscariote:] Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, 4 diciendo: Yo he pecado entregando sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué nos importa a nosotros? ¡Allá tú! 5 Y arrojando las piezas de plata en el templo, salió, y fue y se ahorcó.
· Juan 8:9 [Los escribas y fariseos que acusaron a la ramera y estuvieron a punto de matarla a pedradas:] Ellos, al oír esto [la defensa que presentó Jesús en favor de la mujer], acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio.
· Hechos 2:37 [La muchedumbre a la que el apóstol Pedro habló y dio testimonio de Jesús:] Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?
· Hechos 9:5 [Saulo de Tarso, que persiguió a los cristianos y después se convirtió en el apóstol Pablo:] Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. [Es decir, le remordía la conciencia]. [V. también Hechos 26:14.]

5.  La salvación por medio de la gracia nos limpia la conciencia de remordimiento por pecados anteriores.

· Romanos 8:1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
· Hebreos 9:14 ¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?
· Hebreos 10:22 Acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.
· 1 Juan 3:19-21 En esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros corazones delante de Él; 20 pues si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es Dios, y Él sabe todas las cosas. 21 Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios.
[V. también Remordimiento y condenación, apartados 3 y 4,
página
320.]

6.  Obrar en contra de la propia conciencia contraviene la fe y es pecado.

· Romanos 14:22a,23b ¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. 23b Todo lo que no proviene de fe es pecado.
· Romanos 7:22, 23 Según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; 23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
· 1 Corintios 8:7b [El apóstol Pablo habla de los que antes profesaban religiones paganas y consumían alimentos sacrificados a los ídolos durante ritos de culto a éstos. Luego de convertirse al cristianismo, se tentaban a seguir practicando esos ritos.] Algunos, habituados hasta aquí a los ídolos, comen como sacrificado a ídolos, y su conciencia, siendo débil, se contamina.
· 1 Timoteo 1:19 Manteniendo la fe y buena conciencia. Por desecharla, algunos naufragaron en cuanto a la fe.

7.  Mantener la conciencia limpia ante Dios reafirma nuestras convicciones para sobreponernos a las circunstancias y no hacer caso del qué dirán.

· Proverbios 28:1 Huye el impío sin que nadie lo persiga; mas el justo está confiado como un león.
· Hechos 4:19,20 [Los apóstoles Pedro y Juan obedecían la voz de su conciencia.] Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios;
20 porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.
[V. también Hechos 5:29.]
· Hechos 23:1 Pablo, mirando fijamente al concilio, dijo: Varones hermanos, yo con toda buena conciencia he vivido delante de Dios hasta el día de hoy.
· Romanos 9:1 Verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo.
· Romanos 14:22b Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba.
· 1 Timoteo 1:5 El propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida.
· Hebreos 13:18 Orad por nosotros; pues confiamos en que tenemos buena conciencia, deseando conducirnos bien en todo.

8.  Aunque nuestra conciencia nos permita hacer determinada cosa, de todos modos debemos tener en cuenta la fe de los demás.

· Romanos 14:1-7 Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. 2 Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres. 3 El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido. 4 ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para Su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme. 5 Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. 6 El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios. 7 Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí.
· Romanos 14:14-20 Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo; mas para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es. 15 Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió. 16 No sea, pues, vituperado vuestro bien; 17 porque el Reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.
18 Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres. 19 Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación. No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come.
· 1 Corintios 8:9-13 Mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles. 10 Porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos? 11 Y por el conocimiento tuyo, se perderá el hermano débil por quien Cristo murió. 12 De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis. 13 Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano. [V. también 1 Corintios 10:28-32.]

9.  Una conciencia limpia es parte fundamental del ejemplo que debe dar un cristiano.

· Romanos 13:5 Es preciso obedecer las leyes del país, no sólo para evitar castigos, sino a fin de obrar conforme nuestra convicción de lo que es correcto.] Es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia.
· 2 Corintios 4:2 Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios.
· Hebreos 13:18 Orad por nosotros; pues confiamos en que tenemos buena conciencia, deseando conducirnos bien en todo.
· 1 Pedro 3:16 Teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo.





Hugo, asesorando espiritualmente a nuestra amiga Gladis.

¡Con mucho amor y oraciones!
Hugo y Elizabeth
Ministerio Luz Celestial, San José – Costa Rica
Teléfono: (506) 88539162

viernes, 16 de agosto de 2013

La mejor manera de hallar la Voluntad de Dios es poner tu voluntad en Sus manos.

Puede que Dios te dé a escoger, pero sólo Él sabe qué es lo mejor; así que lo mejor es preguntarle Su parecer. ¿Cómo se sabe cuál es el deseo supremo de Dios? El primer requisito es no tener voluntad propia. Según las Escrituras, debes someter tu cuerpo, tu mente y tu voluntad y no conformarte a este mundo:
«Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta» (Romanos 12:1-2).
Pide al Señor que te dirija y te guíe. Pídele que abra tu corazón y tu mente a Su verdad. Pídele  que te ayude a entenderla y a seguirla. Debes estar dispuesto a someterte a Su voluntad, sea cual sea. Entonces sabrás qué hacer, pues te pondrás en una situación en la que Dios podrá indicártelo. Si eres Su hijo y dejas que Él escoja, ¿qué elegirá para ti? Naturalmente que lo mejor.
Él todo lo sabe. Te ama y te cuida.
Nada puede empañar Su Verdad.
A los que dejan que Él elija,
lo mejor de lo mejor les da.
[Anónimo.]




Todo lo que Dios nos ordena, nos lo revela por medio de la intuición de nuestro espíritu. El creyente no hace la voluntad de Dios cuando actúa de acuerdo a los pensamientos de su mente ni a las actividades de su parte emotiva ni a las ambiciones de su voluntad. Únicamente lo que es nacido del Espíritu es espíritu. Las actividades del creyente deben proceder en su totalidad de una revelación que recibe en el espíritu después de confiar y esperar en Dios; de lo contrario, la carne se infiltrará. Dios nos da el poder espiritual para llevar a cabo todo lo que Él nos ordena; por lo tanto, es muy importante basarnos en el principio de nunca ir más allá de la fuerza que hay en nuestro espíritu. Si nuestra obra excede los límites de nuestro espíritu, estaremos confiando en nosotros mismos. Este es el principio del fracaso. Confiar en nosotros mismos impedirá que andemos según el espíritu y que nuestra obra sea verdaderamente espiritual. Watchman Nee




  • En este nuevo día, otra vez me entrego a Ti, para que viva según Tu voluntad y Tu voluntad se cumpla en mí.
  • Si Dios nunca te dice otra cosa y te limitas a actuar conforma a lo que ya has recibido, te irá de maravilla.
  • A veces necesitas aceptar un "no" de Dios para poder averiguar a qué te quiere decir "sí".
  • Averigua cuál es la voluntad de Dios, para que puedas dejar entrar Su luz y Su poder en el espacio de tu vida.
  • Sin la guía de Dios, Su atracción de gravedad sobre nosotros en el mundo espiritual, nos saldríamos de la órbita bien planeada de Su voluntad.
  • ¿Cuál es el primer sitio donde buscamos la voluntad de Dios? ¡En la Palabra!
  •  Por lo general, el Señor hace que nos guste Su voluntad.
  • ¡Cuando Dios nos asigna una labor, jamás nos defrauda!
  • ¡Avanza con Dios! ¡No te adelantes a Él, pero tampoco te quedes rezagado!
  • ¡Si Dios no está en ello, no saldrá bien!
  • ¡Las circunstancias y las puertas abiertas o cerradas no siempre son el criterio decisivo para hallar la voluntad de Dios, porque Él es capaz de abrir en el último momento puertas inesperadas y es capaz de cambiar las circunstancias, o nuestra situación, para que se ajusten a Su voluntad!
  • ¡Cuando tus oídos dejan de escuchar al Señor, toda tu casa se les cae encima!
  • ¡Dios termina bien todo lo que empieza!
  • NÚM.22:18b No puedo traspasar la palabra del Señor mi Dios para hacer cosa chica ni grande.
  • JUE.6:36-40 Y Gedeón dijo a Dios: Si has de salvar a Israel por mi mano, como has dicho, he aquí que yo pondré un vellón de lana en la era; y si el rocío estuviere en el vellón solamente, quedando seca toda la otra tierra, entonces entenderé que salvarás a Israel por mi mano, como lo has dicho. Y aconteció así, pues cuando se levantó de mañana, exprimió el vellón y sacó de él el rocío, un tazón lleno de agua. Mas Gedeón dijo a Dios: No se encienda tu ira contra mí, si aún hablare esta vez; solamente probaré ahora otra vez con el vellón. Te ruego que solamente el vellón quede seco, y el rocío sobre la tierra. Y aquella noche lo hizo Dios así; sólo el vellón quedó seco, y en toda la tierra hubo rocío.
  • 1SAM.14:9,10 Si nos dijeren así: Esperad hasta que lleguemos a vosotros, entonces nos estaremos en nuestro lugar, y no subiremos a ellos. Más si nos dijeren así: Subid a nosotros, entonces subiremos, porque el Señor los ha entregado en nuestra mano; y esto nos será por señal.
  • SAL.40:8 El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón.
  • PRO.11:14 Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; más en la multitud de consejeros hay seguridad.
  • PRO.12:15 El camino del necio es derecho en su opinión; mas el que obedece al consejo es sabio.
  • PRO.15:19 El camino del perezoso es como seto de espinos; más la vereda de los rectos, como una calzada.
  • PRO.15:22 Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo; más en la multitud de consejeros se afirman.
  • ISA.30:21 Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda.
  • JN.7:17 El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si Yo hablo por Mi propia cuenta.
  • 1COR.7:24 Cada uno, hermanos, en el estado en que fue llamado, así permanezca para con Dios.
  • EFE.5:17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.
  • (Ver también MAT.7:21-27.)





 Hugo, compartiendo nuestra revista Conéctate con David, 
en uno de sus viajes misioneros a La Fortuna de San Carlos

¡Con mucho amor y oraciones!
Hugo y Elizabeth
Ministerio Luz Celestial, San José – Costa Rica
Teléfono: (506) 88539162

jueves, 15 de agosto de 2013

¡Feliz día de la madre!


¡Aclamad a la reina que, sin recibir alabanza, de dar no se cansa!
¡Aclamad a la reina, a la madre que es heroína vez tras vez!
¡Aclamad a la reina, la labor que desempeña es la más ardua y loable entre los hombres!
¡Aclamad a la reina! A la madre, anónima ella!
¡A la reina se honre, a la madre de los hombres!



¡Con mucho amor y oraciones!
Hugo y Elizabeth
Ministerio Luz Celestial, San José – Costa Rica
Teléfono: (506) 88539162

miércoles, 14 de agosto de 2013

Luchando contra sombras

Por Derek Prince, de su libro “Maldición o bendición”
Para el observador superficial, la vida humana presenta una confusa mezcla de luz y sombra, distribuida de modo que no tiene un patrón reconocible, y gobernada por leyes indescifrables. A través de esta escena dos hombres pueden empezar a andar uno al lado del otro. Con similares antecedentes y capacidades, encaminados en la misma dirección. No obstante, uno avanza casi siempre en la luz del éxito y el logro. En tanto que el otro, muy cerca de él, escasamente ve la luz. Continuamente lo cubren las sombras del fracaso y la frustración, y su vida se apaga a muy temprana edad.
Ninguno de estos hombres comprende las fuerzas que obran en su vida. Las fuentes de luz y sombra están ocultas para ambos. Probablemente ni siquiera hayan considerado la posibilidad de que tanto la luz como la sombra podrían tener su origen en generaciones anteriores.
La Biblia habla muy claro acerca de estas fuerzas. En realidad, tiene mucho que decir de ellas. Las llama, respectivamente bendiciones y maldiciones.
Observemos de cerca, por un momento, al hombre bajo las sombras. Todo lo hace correctamente: cambia de empleo o de lugar de residencia; adquiere capacidades profesionales adicionales; estudia toda la más reciente literatura sobre el pensamiento positivo. Quizás incluso toma un curso de cómo liberar algún "potencial" misterioso dentro de sí mismo.
Sin embargo, el éxito lo esquiva. Sus hijos son rebeldes, su matrimonio es una rutina de tensiones, accidentes y enfermedades. Sus más preciados objetivos se le escurren como agua por entre los dedos de un hombre que se ahoga. Lo "persigue" una sensación de fracaso inevitable, que quizás sea capaz de posponer, pero nunca vencer.
Toda su vida tiene la sensación de forcejear contra algo que no puede identificar; algo amorfo y esquivo. Hay momentos en que siente que está luchando contra una sombra. No importa cuánto se esfuerce en la batalla, no puede precisar la causa de su problema o sujetarlo. A menudo siente deseos de darse por vencido.
"¿De qué sirve?", exclama. "¡Nada me sale bien! Mi padre tenía el mismo problema. ¡Él también fue un fracasado!"
Quien esté bajo las sombras podría muy bien ser una mujer, por supuesto. Se casó joven y empezó con toda clase de planes para un matrimonio dichoso y un hogar feliz. Sin embargo, se encuentra en un sube y baja invisible: un día "arriba" y al otro "abajo". Físicamente va de un problema a otro, siempre al borde de la salud, sin llegar a alcanzarla nunca. Sus hijos se hacen adictos a las drogas y entonces su esposo la abandona. Un día despierta con la espantosa realización de que se ha convertido en una alcohólica...
Como el hombre bajo las sombras, esta mujer también hizo las cosas todo lo mejor que pudo. Estudió libros sobre nutrición y psicología infantil. En su persecución del éxito, se espoleó ella misma yendo de un esfuerzo a otro; exigiendo cada uno toda la fuerza que podía reunir. No obstante, miraba a otras mujeres, con motivos o calificaciones menores, conseguir objetivos que ella misma jamás lograría.
Cuando mira de cerca a la persona bajo las sombras, quizás pueda ver algo que le recuerde a usted mismo. Siente que está mirando su propia vida... aunque de alguna forma desde fuera de usted mismo. Con un estremecimiento empieza a preguntarse
si la causa de sus problemas pudiera ser la misma: una maldición que se remonta a generaciones pasadas.
O quizás, no se vea a usted mismo, sino a alguien cercano: un cónyuge, o un miembro de la familia o un amigo querido. A menudo usted ha sufrido por esta persona y anhelado que le alumbre un rayo de esperanza, pero siempre en vano. Ahora está frente a la posible explicación de las sombras, una idea nueva para usted. ¿Pudiera ser realmente una maldición la raíz del problema?
Su mente retrocede a sucesos y situaciones en su vida o en su familia que jamás parecieron tener sentido. Trató muchas veces de desecharlos de su mente, pero nunca lo consiguió por completo. Comprende que necesita saber más. Supongamos que yo soy quien está bajo una maldición, pudiera decirse usted mismo. ¿Qué puedo hacer? ¿Cuál será su origen?
Una maldición se puede comparar con un largo y maligno brazo que se extiende desde el pasado. Se recarga sobre usted con una tenebrosa y opresiva fuerza que inhibe la total expresión de su personalidad. Nunca se siente completamente libre de ser usted mismo. Siente que dentro de usted hay potencialidades que jamás llega a desarrollar por completo. Siempre espera de usted más de lo que logra conseguir.
O puede ser que ese largo brazo maligno tenga el efecto de hacerlo tropezar mientras camina. El camino adelante parece despejado, pero de vez en cuando tropieza, sin ver con qué tropezó. Por alguna misteriosa razón, los momentos en que tropieza son aquellos en que estaba a punto de alcanzar una meta largo tiempo acariciada. Más la meta se le escapa.
En realidad, la palabra "misteriosa" pudiera compararse con una luz roja, señal de peligro. Se enfrenta a sucesos o situaciones para los que usted no encuentra razones lógicas o naturales. Pareciera que hay alguna fuerza obrando que no está completamente sujeta a las leyes naturales o de las probabilidades.
Hay una palabra que resume los efectos de una maldición: frustración. Usted alcanza un cierto nivel de logros en su vida y todo parece listo para un brillante futuro. Se ve que tiene todas las aptitudes; y sin embargo, ¡algo sale mal! Así que empieza de nuevo, y alcanza el mismo nivel que antes, pero una vez más algo sale mal. Después que sucede muchas veces, se da cuenta de que es un patrón en su vida. No obstante, no alcanza a ver ninguna razón evidente para eso.
Muchas personas me han contado la historia de una vida que tiene un patrón similar. Los detalles particulares pueden cambiar, pero el patrón está ahí. A menudo esas personas dicen algo como: "Lo mismo pasaba siempre con mi padre. Siento como si estuviera reviviendo su frustración" o "Me parece estar oyendo a mi abuelo decir lo mismo una y otra vez: 'Nada me sale bien'.
Este patrón pudiera repetirse en varias dimensiones en la vida de las personas: negocios, carrera, salud o finanzas. Casi siempre tiene algún efecto negativo sobre las relaciones personales: sobre todo en el matrimonio y la familia. Con frecuencia también afecta no sólo a un individuo aislado, sino a un grupo social más amplio. Muchas veces éste pudiera ser una familia, pero se puede extender a un círculo más amplio, como una comunidad o una nación.
No obstante, pudiera ser engañoso sugerir que una maldición cause siempre el fracaso de una persona. Es posible que un individuo alcance lo que parece ser un éxito real y sin embargo verse plagado de frustraciones, sin disfrutar de los frutos del éxito.
En un viaje misionero al sureste del Asia, conocí a una inteligente y bien educada jueza, descendiente de la realeza. Conocía a Jesús como su Salvador personal y no estaba consciente de algún pecado inconfeso en su vida. Sin embargo, me confesó que no estaba verdaderamente satisfecha. Su alta posición social y el éxito de su carrera no le habían proporcionado plenitud personal.
Mientras hablaba con ella, descubrí que descendía de muchas generaciones de idólatras. Le expliqué que de acuerdo con Éxodo 20:3-5, Dios había pronunciado una maldición sobre los idólatras hasta la tercera y la cuarta generación. Entonces le mostré cómo recibir liberación de esta maldición por medio de Jesús su Salvador.
Algunas veces las maldiciones pueden no tener su origen en generaciones anteriores. Pueden ser el resultado de obras o sucesos a lo largo de nuestra propia vida. Pudiera ser que una maldición de generaciones previas se haya agravado con sus mismas acciones. Sin embargo, cualquiera que sea el origen de su problema, una cosa es cierta: usted está luchando con algo que no puede identificar ni comprender.
Como esa jueza, usted también puede haber probado el éxito. Ha saboreado su deleite... ¡pero nunca perdura! De repente, sin ninguna razón que pueda explicar, se siente insatisfecho. La depresión lo rodea como una nube. Todos sus logros parecen insignificantes.
Mira a otros que parecen satisfechos en circunstancias similares, y se pregunta: "¿Qué me sucede? ¿Por qué nunca me siento plenamente realizado?"
Tal vez en este momento su reacción sea algo como esto: "Algunas de estas descripciones realmente me corresponden. ¿Querrá decir esto que no hay esperanza para mí? ¿Tendré que seguir así por el resto de mi vida?"
¡No! ¡Hay esperanza para usted! No se desaliente. Conforme siga leyendo, descubrirá que Dios ha proporcionado un remedio, y recibirá instrucciones simples y prácticas de cómo aplicar el remedio en su propia vida.
Mientras tanto, encontrará aliento en las cartas que recibí de dos personas que escucharon mi programa de enseñanza bíblica sobre el tema "De la Maldición a la Bendición" y que transcribo a continuación. La primera es de un hombre y la segunda de una mujer.
Escuché sus mensajes sobre la maldición y descubrí que yo había estado bajo una durante años sin saberlo. Jamás logré tener éxito en mi vida, y sufrí constantemente con sentimientos homosexuales, aunque nunca los alenté para llevarlos a la acción. He sido cristiano durante diez años, pero por causa de esa maldición nunca había podido acercarme a Dios como deseaba. Me deprimía muchísimo.
Desde que fui rescatado de esta maldición me he sentido libre en Cristo y con vida en él. ¡Jamás me había sentido tan cerca de Dios!
* * *
Gracias por su reciente trasmisión sobre las maldiciones y su folleto "De la Maldición a la Bendición". Mi vida ha cambiado enormemente gracias a ellos. La mayor parte de mi vida me atormentó una depresión recurrente, y he estado bajo tratamiento psiquiátrico por un total de cinco años.
Esta primavera una señora oró conmigo y por mí, y renuncié a toda participación en el ocultismo, tal como las cartas del tarot y las hojas de té. [Alabado sea el Señor! ese fue el principio de mi verdadera liberación.
Entonces escuché sus transmisiones sobre el tema de estar bajo una maldición sin realmente saberlo y pronuncié junto con usted la oración de liberación de las maldiciones. ¡Ahora estoy libre!
Es como si se hubiera roto una represa permitiendo a Dios que se mueva en mi espíritu. El bloqueo ha desaparecido y he crecido tanto' espiritualmente en una pocas semanas que no puedo hacer otra cosa que alabarlo por su bendición. Algunas veces lloro pensando en todo lo que él ha hecho y está haciendo por mí, y es un alivio muy grande poder relajarme."

Verdaderamente, ¡adoramos a un Dios maravilloso!

Para los que están interesados en este tema de las "Maldiciones y bendiciones", pueden bajar el libro en pdf aquí.



 Hugo dando una clase de la biblia a nuestra amiga Yahaira,
 que conocí en Venecia de San Carlos cuando me dio un aventón en su carro.

Como testimonio nos escribió lo siguiente:
La verdad es que en el Señor no hay coincidencias. Un día manejando de Guápiles para San Carlos me encontré en el camino con el hermano Hugo y le di un aventón, sin saber que era a un siervo de Dios a quien le hacia el favor de llevarlo a la terminal de autobuses.
Yo estaba pasando por problemas muy difíciles y JEHOVA me bendijo ese día ya que utilizo al hermano Hugo para aconsejarme por espacio de dos horas y medias. Ahí en la terminal de San Carlos oro por mí y recibí liberación; desde entonces hemos creado una bonita amistad y a través de sus consejos y oraciones Dios me ha mostrado que no existen las coincidencias que Él tiene a su hijos que son sus instrumentos a quienes utiliza para bendecirnos en los momentos cuando no tenemos esperanza ninguna.
¡Gracias amigo, porque quien encuentra un amigo encuentra un tesoro!
¡Dios te bendiga y derrame sobre ti su misericordia!
Yahaira.

¡Con mucho amor y oraciones!
Hugo y Elizabeth
Ministerio Luz Celestial, San José – Costa Rica
Teléfonos: (506) 88539162